¿Sabías
que eres el maestro de mi cocina, mi gastrónomo preferido y chef de cabecera?
Cuando te veo afanado preparando con la seriedad y concentración de un mago los
platillos que me encantan y me darás a degustar, me saboreo, me relamo,
comienzo a salivar, a imaginar, a fantasear. Te veo cortar, desmenuzar y
revolver, utilizar las herramientas culinarias sabiamente y con precisión, y
sonrío a sabiendas de que este cocinero es mío. “¿Me permites una
colaboración?”, te pregunto. Y así, al perejil, la salvia, el romero y el
tomillo de aquella canción sesentera, le agrego el mexicanísimo toque del
epazote, el orégano y la albahaca: una cocción a las hierbas finas y las no
tanto pero igual deliciosas. Sonríes complacido y permisivo, la chispa en tus
ojos preludio de la risa y el comentario juguetón. Sé que te gustan mis
inventos. Sé que te puedo abrazar por la espalda aunque mis brazos apenas te
abarquen, mientras pruebas lo que con tanto placer me servirás a la mesa. El
olor de las hierbas y las especias invade la cocina, mezclándose con un toque
de vino tinto en tus labios y el ambarluna de mi piel. ¿Me adivinas el
pensamiento o te lo adivino yo a ti? Difícil saberlo, pero nuestra sincrónica
necesidad y deseos convergentes seguro retrasarán la cena…
[CrónicasAmbarluna58] (14feb14)
viernes, 14 de febrero de 2014
miércoles, 29 de enero de 2014
ARMONÍA
Hemos estudiado hasta el cansancio la armonía de los cuerpos
celestes. En la sala de las geografías cósmicas, compitiendo por el espacio con
globos terráqueos, brújulas, astrolabios e imágenes de mares, costas, derroteros
y mapamundi, los modelos estereoscópicos de los sistemas planetarios simulan a
la perfección la pulsión del universo, el ritmo de las constelaciones y la
tensión de las fuerzas gravitacionales que mantienen en sus órbitas a los
planetas, aunque bien sepamos que nuestra galaxia se dirige a velocidades
inverosímiles en trayectoria de colisión directa con Andrómeda.
La armonía y confluencia de nuestros cuerpos, por el contrario,
nos hace chocar una y otra vez. Nuestra danza cadenciosa no es otra cosa que la
feliz convergencia de tu piel contra mi piel. Y si es hasta ahora que lo
sabemos con certeza, no podemos dejar de reconocer que en el pasado remoto,
cuando nos conocimos, ya se veían las señales, ya me tenías en la mira. De
hecho, ya me tratabas como tu muñeca de trapo. En aquel entonces, debían transcurrir 364 días para que llegara
el momento del esperado ritual, cuando la armonía de los cuerpos no
precisamente celestes nos acercaba y alejaba al compás de una música estridente
y vertiginosa, convenientemente llamada “sacudirse y rodar”.
Ya desde entonces me fundías contra tu pecho y me aventabas al
vacío, del que tu brazo kilométrico y tu mano potente me salvaban, acercándome
de nuevo a ti para una vez más casi soltarme y volverme a jalar. Me sacudías y
me hacías rodar a tu antojo, seducidos ambos por esa música salvaje que hasta
hoy llevamos en la sangre.
Hace mucho que no bailamos así, como en aquella época, cuando
sacudirnos y rodar era el único permiso que nos dábamos, la única transgresión
que nos permitíamos concederle a nuestros cuerpos ansiosos y nostálgicos. Era
la forma de hacernos el amor, la oportunidad de ser tú mi hombre y yo tu mujer
en el espacio de unos minutos de arrebato, al ritmo desenfrenado de un par de
guitarras eléctricas, una batería y una voz desgarrada que llenaba el espacio y
nos lo daba todo.
Ahora hacemos lo
mismo envueltos en sábanas púrpura, o escondidos entre las plantas del jardín,
o encaramados sobre la barra de la cocina, al calor del Caribe o bajo la lluvia
invernal de la gran urbe. Me jalas, me revuelcas, me acunas en tus brazos, me
dejas ir sin soltarme nunca, enlazada como estoy a tu corazón y a cada poro de
tu piel, acariciada, húmeda y sudorosa, mientras el dije de ambarluna marca con
su alocado vaivén el ritmo de esta otra danza de los cuerpos en la cartografía
del amor. [CrónicasAmbarluna57] (29ene14).
viernes, 29 de noviembre de 2013
Deconstrucción
Cees Nooteboom
¿No se suponía
que los cuerpos habían de ser sólidos?
¿No dice el manual que se apoyan en dos pies,
que yacen sobre la espalda?
¿Corazón, hígado, riñones,
todo en su debido sitio?
Ojos que te miran,
boca tan reconocible
como llena de promesas.
¿O puede ser como aquí,
desbaratados
por el deseo,
las piernas soltándose de su rosado epicentro,
la suave carne reluciendo
de gozo posible,
un zumbido sensual
que gira en el espacio,
se excita,
se eleva
a donde ya no puedes seguirlo,
el pájaro más codiciable,
inencontrable, huyó?
Traducción de Fernando García de la Banda en Luz por todas partes. Antología publicada por Visor de poesía y en el blog de Jesús Silva Herzog Márquez.
¿No se suponía
que los cuerpos habían de ser sólidos?
¿No dice el manual que se apoyan en dos pies,
que yacen sobre la espalda?
¿Corazón, hígado, riñones,
todo en su debido sitio?
Ojos que te miran,
boca tan reconocible
como llena de promesas.
¿O puede ser como aquí,
desbaratados
por el deseo,
las piernas soltándose de su rosado epicentro,
la suave carne reluciendo
de gozo posible,
un zumbido sensual
que gira en el espacio,
se excita,
se eleva
a donde ya no puedes seguirlo,
el pájaro más codiciable,
inencontrable, huyó?
Traducción de Fernando García de la Banda en Luz por todas partes. Antología publicada por Visor de poesía y en el blog de Jesús Silva Herzog Márquez.
domingo, 27 de octubre de 2013
Evocación de Magritte
Nuncamás entiende a la perfección lo que es tener pájaros en la cabeza.
No es pernicioso. Por el contrario: muy recomendable para quien desee percibir la realidad desde la otra orilla, haciendo uso de la rara habilidad de algunos seres humanos para pensar lateralmente. Y sin olvidar el paraguas.
No es pernicioso. Por el contrario: muy recomendable para quien desee percibir la realidad desde la otra orilla, haciendo uso de la rara habilidad de algunos seres humanos para pensar lateralmente. Y sin olvidar el paraguas.
jueves, 17 de octubre de 2013
ESFERA
La
pregunta no es si es posible ver el futuro, sino más bien si conviene o
resulta deseable hacerlo. O si no sería preferible entender el tiempo
como lo que realmente es: la armonía de ciclos eternos y órbitas
continuas que giran transformándose en instantes, pulsaciones y latidos
sin principio, sin final, sin métrica ni torpes conteos ni
delimitaciones divisorias. Las sorginak atisbamos tan solo un
intervalo del orbe temporal, un soplo de su inconmensurable esencia, y
ello nos basta. No oteamos innecesariamente sus horizontes ni vivimos
fuera de su influencia. Tampoco desperdiciamos esa visión ni utilizamos
tal sabiduría con propósitos nefarios. El poder de las brujas para
acceder al porvenir no entraña sortilegios ocultos ni encantamientos
herméticos. Es un poder íntimo y peculiar que se hermana con el vaivén
de las mareas, la intensidad de los ciclos lunares, la memoria colectiva
ancestral, las brújulas del tiempo y la benevolencia de la Diosa. Nos
ayudamos de instrumentos, es cierto, pero son solamente ecos y
resonancias que confirman nuestros ensalmos y fortalecen nuestros
augurios. La esfera ambarlunar revela no el futuro, sino el secreto del
pasado, que es, en realidad, la llave del porvenir.
[LCV Paréntesis26] (17oct13)
[LCV Paréntesis26] (17oct13)
sábado, 28 de septiembre de 2013
Definición
Tú
mandas y yo obedezco. En las horas claras en las que resplandece el fulgor ambarlunar,
en los intervalos sombríos que encienden y potencian el estímulo de su aroma
resinoso, tú mandas y yo obedezco. Me gusta obedecer el dictado de la piel,
plegarme a la dulzura demandante de los labios, someterme al imperio
inescapable de los dedos. Acato sin resistencia el llamado de las manos. Observo
puntual el calendario inesperado de los besos. Cumplo la promesa de la mirada.
Respeto el acuerdo signado por la lengua. Me doblego dócilmente al cerco de las
piernas. No puedo menos que rendirme al fuego húmedo e inclinarme ante las
dádivas de la miel. Tú mandas y yo
obedezco. Pero no es que tus deseos sean órdenes. Es que tus deseos son mi
capricho, tus caprichos son mi fantasía y tus fantasías son mi deseo. Así de
sencillo es esto del amor. [CrónicasAmbarluna56] (28sep13)
domingo, 25 de agosto de 2013
PREMISAS
Ni en mis más impetuosos y creativos sueños de opio, cuando discurro
navegando por las complejas entretelas de la imaginación con la potencia máxima
y completa de mi cortex cerebral, asiento indiscutible de la percepción, la
imaginación, el pensamiento, el juicio y la decisión, con todo y sus diez mil
millones de neuronas y sus cincuenta trillones de sinapsis, había yo podido
visualizar la brillante solución que se me acaba de ocurrir al enigma que
presenta la octava conclusión a la primera premisa del último capítulo de la
tesis… ¡wow!
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