viernes, 14 de febrero de 2014

DEGUSTACIÓN



¿Sabías que eres el maestro de mi cocina, mi gastrónomo preferido y chef de cabecera? Cuando te veo afanado preparando con la seriedad y concentración de un mago los platillos que me encantan y me darás a degustar, me saboreo, me relamo, comienzo a salivar, a imaginar, a fantasear. Te veo cortar, desmenuzar y revolver, utilizar las herramientas culinarias sabiamente y con precisión, y sonrío a sabiendas de que este cocinero es mío. “¿Me permites una colaboración?”, te pregunto. Y así, al perejil, la salvia, el romero y el tomillo de aquella canción sesentera, le agrego el mexicanísimo toque del epazote, el orégano y la albahaca: una cocción a las hierbas finas y las no tanto pero igual deliciosas. Sonríes complacido y permisivo, la chispa en tus ojos preludio de la risa y el comentario juguetón. Sé que te gustan mis inventos. Sé que te puedo abrazar por la espalda aunque mis brazos apenas te abarquen, mientras pruebas lo que con tanto placer me servirás a la mesa. El olor de las hierbas y las especias invade la cocina, mezclándose con un toque de vino tinto en tus labios y el ambarluna de mi piel. ¿Me adivinas el pensamiento o te lo adivino yo a ti? Difícil saberlo, pero nuestra sincrónica necesidad y deseos convergentes seguro retrasarán la cena… [CrónicasAmbarluna58] (14feb14)


miércoles, 29 de enero de 2014

ARMONÍA



Hemos estudiado hasta el cansancio la armonía de los cuerpos celestes. En la sala de las geografías cósmicas, compitiendo por el espacio con globos terráqueos, brújulas, astrolabios e imágenes de mares, costas, derroteros y mapamundi, los modelos estereoscópicos de los sistemas planetarios simulan a la perfección la pulsión del universo, el ritmo de las constelaciones y la tensión de las fuerzas gravitacionales que mantienen en sus órbitas a los planetas, aunque bien sepamos que nuestra galaxia se dirige a velocidades inverosímiles en trayectoria de colisión directa con Andrómeda.

La armonía y confluencia de nuestros cuerpos, por el contrario, nos hace chocar una y otra vez. Nuestra danza cadenciosa no es otra cosa que la feliz convergencia de tu piel contra mi piel. Y si es hasta ahora que lo sabemos con certeza, no podemos dejar de reconocer que en el pasado remoto, cuando nos conocimos, ya se veían las señales, ya me tenías en la mira. De hecho, ya me tratabas como tu muñeca de trapo. En aquel entonces, debían transcurrir 364 días para que llegara el momento del esperado ritual, cuando la armonía de los cuerpos no precisamente celestes nos acercaba y alejaba al compás de una música estridente y vertiginosa, convenientemente llamada “sacudirse y rodar”.
Ya desde entonces me fundías contra tu pecho y me aventabas al vacío, del que tu brazo kilométrico y tu mano potente me salvaban, acercándome de nuevo a ti para una vez más casi soltarme y volverme a jalar. Me sacudías y me hacías rodar a tu antojo, seducidos ambos por esa música salvaje que hasta hoy llevamos en la sangre.
 
Hace mucho que no bailamos así, como en aquella época, cuando sacudirnos y rodar era el único permiso que nos dábamos, la única transgresión que nos permitíamos concederle a nuestros cuerpos ansiosos y nostálgicos. Era la forma de hacernos el amor, la oportunidad de ser tú mi hombre y yo tu mujer en el espacio de unos minutos de arrebato, al ritmo desenfrenado de un par de guitarras eléctricas, una batería y una voz desgarrada que llenaba el espacio y nos lo daba todo.
Ahora hacemos lo mismo envueltos en sábanas púrpura, o escondidos entre las plantas del jardín, o encaramados sobre la barra de la cocina, al calor del Caribe o bajo la lluvia invernal de la gran urbe. Me jalas, me revuelcas, me acunas en tus brazos, me dejas ir sin soltarme nunca, enlazada como estoy a tu corazón y a cada poro de tu piel, acariciada, húmeda y sudorosa, mientras el dije de ambarluna marca con su alocado vaivén el ritmo de esta otra danza de los cuerpos en la cartografía del amor. 
[CrónicasAmbarluna57] (29ene14).

viernes, 29 de noviembre de 2013

Deconstrucción

Cees Nooteboom

¿No se suponía
que los cuerpos habían de ser sólidos?
¿No dice el manual que se apoyan en dos pies,
que yacen sobre la espalda?
¿Corazón, hígado, riñones,
todo en su debido sitio?
Ojos que te miran,
boca tan reconocible
como llena de promesas.

¿O puede ser como aquí,
desbaratados
por el deseo,
las piernas soltándose de su rosado epicentro,
la suave carne reluciendo
de gozo posible,
un zumbido sensual
que gira en el espacio,
se excita,
se eleva
a donde ya no puedes seguirlo,
el pájaro más codiciable,
inencontrable,
huyó?





Traducción de Fernando García de la Banda en Luz por todas partes. Antología publicada por Visor de poesía y en el blog de Jesús Silva Herzog Márquez.


domingo, 27 de octubre de 2013

Evocación de Magritte

Nuncamás entiende a la perfección lo que es tener pájaros en la cabeza.
No es pernicioso. Por el contrario: muy recomendable para quien desee percibir la realidad desde la otra orilla, haciendo uso de la rara habilidad de algunos seres humanos para pensar lateralmente. Y sin olvidar el paraguas.


jueves, 17 de octubre de 2013

ESFERA

La pregunta no es si es posible ver el futuro, sino más bien si conviene o resulta deseable hacerlo. O si no sería preferible entender el tiempo como lo que realmente es: la armonía de ciclos eternos y órbitas continuas que giran transformándose en instantes, pulsaciones y latidos sin principio, sin final, sin métrica ni torpes conteos ni delimitaciones divisorias. Las sorginak atisbamos tan solo un intervalo del orbe temporal, un soplo de su inconmensurable esencia, y ello nos basta. No oteamos innecesariamente sus horizontes ni vivimos fuera de su influencia. Tampoco desperdiciamos esa visión ni utilizamos tal sabiduría con propósitos nefarios. El poder de las brujas para acceder al porvenir no entraña sortilegios ocultos ni encantamientos herméticos. Es un poder íntimo y peculiar que se hermana con el vaivén de las mareas, la intensidad de los ciclos lunares, la memoria colectiva ancestral, las brújulas del tiempo y la benevolencia de la Diosa. Nos ayudamos de instrumentos, es cierto, pero son solamente ecos y resonancias que confirman nuestros ensalmos y fortalecen nuestros augurios. La esfera ambarlunar revela no el futuro, sino el secreto del pasado, que es, en realidad, la llave del porvenir. 
 [LCV Paréntesis26] (17oct13)

sábado, 28 de septiembre de 2013

Definición



Tú mandas y yo obedezco. En las horas claras en las que resplandece el fulgor ambarlunar, en los intervalos sombríos que encienden y potencian el estímulo de su aroma resinoso, tú mandas y yo obedezco. Me gusta obedecer el dictado de la piel, plegarme a la dulzura demandante de los labios, someterme al imperio inescapable de los dedos. Acato sin resistencia el llamado de las manos. Observo puntual el calendario inesperado de los besos. Cumplo la promesa de la mirada. Respeto el acuerdo signado por la lengua. Me doblego dócilmente al cerco de las piernas. No puedo menos que rendirme al fuego húmedo e inclinarme ante las dádivas de la miel.  Tú mandas y yo obedezco. Pero no es que tus deseos sean órdenes. Es que tus deseos son mi capricho, tus caprichos son mi fantasía y tus fantasías son mi deseo. Así de sencillo es esto del amor. [CrónicasAmbarluna56] (28sep13)



domingo, 25 de agosto de 2013

PREMISAS



Ni en mis más impetuosos y creativos sueños de opio, cuando discurro navegando por las complejas entretelas de la imaginación con la potencia máxima y completa de mi cortex cerebral, asiento indiscutible de la percepción, la imaginación, el pensamiento, el juicio y la decisión, con todo y sus diez mil millones de neuronas y sus cincuenta trillones de sinapsis, había yo podido visualizar la brillante solución que se me acaba de ocurrir al enigma que presenta la octava conclusión a la primera premisa del último capítulo de la tesis… ¡wow!